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Comisión por comensal o cuota fija: cómo saber cuál te conviene

Actualizado el Por Joan Sanfeliu Vilarrasa

La respuesta corta

Depende de cuántos comensales te llegan por el canal que cobra y de si son clientes nuevos. Para saberlo, multiplica los comensales que te entran cada mes por ese canal por lo que te cobran por cada uno, y compáralo con la cuota de un software de cuota fija, sumando a los dos el alta, los complementos y los mensajes. La comisión puede tener sentido cuando el portal te trae clientes que no te habrían encontrado; para los clientes que ya te conocen y reservan allí por costumbre, es un coste que no te da nada a cambio.

Los dos modelos

Los programas de reservas cobran, básicamente, de dos formas. Unos cobran por comensal (o por reserva) que te llega a través de ellos, normalmente porque, además de programa, son un portal donde la gente busca restaurantes. Los otros cobran una cuota fija al mes o al año, tanto si reservas diez mesas como mil.

Muchos mezclan las dos cosas: una cuota por el programa y una comisión por las reservas que entran desde su portal o su aplicación, mientras que las de tu web van incluidas en la cuota. Por eso, cuando compares, no mires solo el precio del plan: mira qué te cobran por cada canal.

La cuenta que tienes que hacer

Hazla con los números de un mes normal, no de agosto ni de diciembre:

  • Comisión: los comensales que te llegan por el canal que cobra, multiplicados por lo que te cobran por cada comensal. Si te cobran por reserva, cuenta reservas en lugar de comensales.
  • Cuota fija: la cuota mensual del plan que de verdad necesitas, no la del más barato.
  • En los dos: el alta si la hay, los complementos que vas a usar, los mensajes de texto si se pagan aparte y el IVA.

Multiplícalo por doce y compara un año entero. Si la comisión depende del volumen, haz la cuenta también con un mes fuerte, que es cuando más se nota.

Los costes que no salen en el precio

  • El alta o la puesta en marcha, que se paga una sola vez.
  • La permanencia. Un plan más barato con un año de contrato puede salir más caro que uno mensual si a los tres meses te quieres ir.
  • Los complementos. La lista de espera, los recordatorios por SMS, el botón de Google, más usuarios o más zonas pueden ir aparte.
  • Los límites de reservas de los planes más económicos, y qué pasa cuando te pasas.
  • El IVA. Compara siempre los precios de la misma forma, todos con IVA o todos sin.

Cuándo tiene sentido pagar por comensal

Un portal con mucha audiencia te puede traer clientes que no te habrían encontrado nunca: turistas, gente de otro barrio o quien busca dónde comer esa misma noche. Si abres un restaurante nuevo o estás en una zona de paso, puede valer la pena pagar por esa visibilidad.

El problema viene cuando pagas comisión por clientes que ya te conocían: el vecino que reserva por el portal porque es lo que tiene a mano, o el cliente de siempre que llegó por allí un día y ha seguido reservando por allí. Esos comensales no son nuevos, y cada reserva suya tiene un coste.

Por eso muchos restaurantes combinan las dos cosas: se quedan en el portal para atraer clientes nuevos y ponen su propia página de reservas en la web, en Instagram y en Google para que quien ya los conoce reserve directamente. Lo explicamos en la guía para recibir reservas en la web e Instagram.

De dónde te vienen las reservas

Sin saber de dónde viene cada reserva, la cuenta de arriba es una adivinanza. Míralo en el programa que usas, o apúntalo unas semanas: cuántas reservas entran por el portal, cuántas por tu web y cuántas por teléfono. Y, de las del portal, cuántas son de clientes que ya habían venido.

taula.ai

Cómo lo hace taula.ai

taula.ai es de cuota fija: no cobra comisión por comensal ni por reserva, y no tiene permanencia. El plan Básico cuesta 9,99 € + IVA (12,09 €) al mes e incluye las reservas, la carta QR y la web del restaurante; todos los planes están en la página de precios.

  • El Básico incluye hasta 60 reservas online al mes, y las que apuntas tú desde el panel no cuentan. Si un mes te pasas, el mes siguiente pasas al Pro, que tiene reservas ilimitadas. Ninguna reserva se rechaza.
  • Los informes del panel te dicen de dónde te llegan las reservas: de tu página de reservas, de Google o apuntadas por ti.

Si quieres comparar con programas concretos, tienes los precios publicados de los programas de reservas, con la fuente de cada cifra.

Preguntas

Preguntas sobre la comisión y la cuota fija

¿Qué sale más a cuenta, un software de reservas que cobra por comensal o uno de cuota fija?

Depende del volumen y del origen de los comensales. Hay que multiplicar los comensales que entran cada mes por el canal que cobra comisión por lo que se paga por cada uno, y compararlo con la cuota del software de cuota fija, sumando a los dos el alta, los complementos y los mensajes. Cuantos más comensales llegan por ese canal, y cuantos más son clientes que ya conocían el restaurante, más caro sale el modelo por comensal.

¿Las reservas que entran por la web del restaurante también pagan comisión?

Depende del programa. Muchos de los que cobran por comensal solo lo hacen por las reservas que entran desde su portal o su aplicación, y las de la web del restaurante van incluidas en la cuota. Hay que mirarlo en su página de precios o en el contrato, canal por canal. En taula.ai no hay comisión por ningún canal.

¿Qué costes hay que tener en cuenta, además de la cuota de un software de reservas?

El alta o la puesta en marcha, la permanencia, los complementos que se pagan aparte (la lista de espera, los recordatorios por SMS, el botón de Google o más usuarios), los límites de reservas de los planes económicos y el IVA. Si solo se compara la cuota mensual, un plan puede parecer más barato y salir más caro al año.

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